Gobierno ordena a sus embajadas negar visas a solicitantes que expresen “temor de regresar a su país”

Una nueva directiva del DOS exigiría a quienes soliciten visas temporales declarar que no temen regresar a su país, lo que ha generado preocupación por su posible impacto en quienes buscan protección.
Publicado: 29 abr 2026, 19:58 GMT-4|Actualizado: hace 20 horas

(Telemundo Atlanta) - El gobierno de Estados Unidos ha implementado un cambio significativo en el proceso de solicitud de visas temporales.

A partir de ahora, los solicitantes deberán responder a dos preguntas clave durante su entrevista consular: “¿Ha sufrido daños o maltrato en su país de nacionalidad o de última residencia habitual?" y “¿Teme sufrir daños o maltrato al regresar a su país de nacionalidad?“.

Según la información publicada por The Guardian, aquellos que respondan afirmativamente o se nieguen a contestar podrían enfrentar un aumento considerable en la probabilidad de que su visa sea rechazada. Esta medida se aplica a todas las embajadas y consulados estadounidenses a nivel mundial.

Objetivo: reducir solicitudes de asilo consideradas fraudulentas

El Departamento de Estado justifica este cambio señalando el “alto número de extranjeros que solicitan asilo” en el país. De acuerdo con el documento interno revelado por medios, las autoridades consideran que muchas personas ocultan sus verdaderas intenciones al solicitar visas de turismo, estudio o trabajo.

“La información recopilada actualmente es insuficiente para identificar a solicitantes que temen persecución”, señala la directiva, sugiriendo que este nuevo filtro permitirá detectar posibles casos antes de que lleguen a territorio estadounidense.

Impacto potencial en personas vulnerables

Expertos en inmigración advierten que esta política podría afectar a personas que realmente huyen de situaciones peligrosas. Entre los grupos más vulnerables se encuentran víctimas de violencia doméstica, periodistas amenazados o miembros de minorías religiosas perseguidas.

El nuevo mecanismo podría impedir que estas personas siquiera aborden un avión hacia Estados Unidos, ya que su caso sería filtrado durante la entrevista consular, independientemente de que su solicitud de visa tenga un propósito legítimo.

Riesgos legales para los solicitantes

Otro punto preocupante es el riesgo de incurrir en perjurio. Si un solicitante que teme regresar a su país decide responder “no” para evitar el rechazo, podría estar haciendo una declaración falsa ante un funcionario federal.

Esto no solo implicaría la negación de la visa, sino también una posible prohibición permanente de entrada al país, lo que eleva las consecuencias de estas nuevas preguntas.

Contexto político y medidas previas

La directiva se basa en la orden ejecutiva 14161, firmada por Donald Trump en enero de 2025, que instruye a las agencias federales a reforzar los controles migratorios. Como parte de estas políticas, en junio de ese mismo año se suspendió la entrada de ciudadanos de 12 países y se impusieron restricciones a otros siete.

Además, en 2024 ya se había ordenado ampliar la revisión de redes sociales de solicitantes de visas de estudiante, como parte de un esfuerzo por detectar posibles amenazas a la seguridad nacional.

Cifras y alcance de la medida

En el año fiscal 2024, Estados Unidos emitió cerca de 11 millones de visas de no inmigrante, una categoría que incluye turistas, estudiantes, trabajadores especializados y temporales. Aunque los datos de 2025 aún no están completos, el volumen refleja el amplio alcance que tendría esta nueva política.

Reacciones y falta de claridad

El alcance total de la directiva sigue siendo incierto, ya que parte de sus lineamientos están contenidos en documentos clasificados dentro del Departamento de Estado.

Al ser consultadas, las autoridades señalaron que los funcionarios consulares “son la primera línea de defensa para la seguridad nacional” y que se están utilizando todas las herramientas disponibles para verificar que los solicitantes cumplan con la ley.

Mientras tanto, organizaciones defensoras de inmigrantes advierten que esta medida podría restringir aún más el acceso a protección para quienes realmente lo necesitan.